002
Una reforma integral que convierte un piso antiguo del centro de Valladolid en una vivienda abierta, luminosa y con carácter, donde la calidez de los materiales se combina con toques de color. La vivienda contaba con un buen emplazamiento, pero su distribución en pequeñas estancias cerradas limitaba la luz y la manera de habitarla. La reforma demuele las particiones interiores existentes para replantear los espacios, incorpora un segundo baño y renueva la decoración, mejorando la funcionalidad y el confort del conjunto.El interiorismo parte de una base cálida de madera y tonos beige, sobre la que se añaden toques de color en elementos concretos, como lámparas, alicatados, papeles pintados y textiles. El pilar de hormigón visto libera el espacio y, junto a las demás texturas, aporta contraste y variedad al conjunto.